- Más de 200 inmigrantes han perdido ya la vida tratando de alcanzar las costas españolas, más que en todo 2015.
- La ONG Pro Derechos Humanos de Andalucía alerta de la reactivación de estas rutas mientras Europa mira a su frontera oriental.
CHEMA RODRÍGUEZ Sevilla
13/10/2016 03:08
La marea humana de refugiados llamando a las puertas de Europa, las hasta 10.000 personas que llegaban a la isla griega de Lesbos cada día, la fotografía de la vergüenza del pequeño Aylan Kurdi muerto sobre la orilla… El drama protagonizado por los exiliados sirios que huyen de la guerra ha vuelto la mirada de los europeos hacia el este, hacia la frontera oriental del club de los privilegiados que es la Unión Europea.
No es para menos. Sólo en un año, el de 2015, se calcula que murieron en el Mediterráneo, en esa huida desesperada de la guerra y el hambre, cerca de 4.000 personas, la mayoría refugiados del desastre sirio.
Pero hay otra frontera, la sur, donde, en silencio, casi a oscuras, olvidados por la opinión pública internacional, cientos de inmigrantes, la mayoría subsaharianos, siguen pagando un alto peaje por tratar de alcanzar el dorado europeo. SEGUIR LEYENDO EN FUENTE ORIGINAL
